Historia de la mujer en las fuerzas armadas de los Estados Unidos

Por: Kathleen Ortega


Foto tomada de: www.cnn.com


Si piensas que la historia Mulán es sólo una leyenda china de una heroína que “disfrazada” de hombre tomó el lugar de su anciano padre para pelear en el ejército, quizás estás un poco enajenado de la realidad. Mulán no sólo es una leyenda china del siglo 4to o 5to A.C., sino que esta ha sido una inspiración para algunas mujeres estadounidenses.


La historia de la mujer en el ejército de los Estados Unidos data desde antes de la Primera Guerra Mundial. También, durante la Guerra de la Revolución Americana, varias mujeres disfrazadas como hombre, participaron en esta batalla por la independencia. Durante los años 1775-1783, Deborah Simpson, fue la primera mujer que peleó en esta revolución, disfrazada de hombre hasta ser descubierta. La misma fue dada de baja del ejército después de ser herida en combate.


A Deborah, le siguieron mujeres como Sally St. Clare, muerta en batalla y Anna Marie Lane, quien también vestida como hombre participó en la milicia para estar junto a su esposo en la guerra.

El ejército de los Estados Unidos se fundó en 1775, durante la Guerra de la Revolución Americana, sin embargo, aún durante la Guerra Civil en los años 1861 y 1865, la mujer no era aceptada en las fuerzas armadas. Aunque cabe destacar, que durante la Guerra Civil se cree que unas 400-500 féminas participaron de este evento, pero su registro no es oficial, ya que ocultaban su verdadera identidad de mujer.


No es hasta comienzos del siglo 20, en el 1901, que se establece el “Cuerpo de Enfermeras” del Ejército (Army Nurse Corps). Este grupo estuvo compuesto sólo por mujeres hasta el 1955. Luego de esto, durante la Segunda Guerra Mundial, se establece el “Cuerpo Auxiliar de Mujeres” del ejército. Es aquí, en el 1943, cuando la Dra. Margaret Craighill se convirtió en la primera mujer oficial y a raíz de ello, innumerables mujeres han seguido sus pasos, ocupando puestos importantes desde entonces.


Asimismo, durante los años 70, en la época de la Guerra de Vietnam se firmó una ley que permitía féminas pudieran ocupar los más altos rangos de la milicia estadounidense. De esta manera, la mujer se ha abierto paso en las filas del ejército, ganando poco a poco una de las batallas más crueles, el sexismo.

Hoy en día, alrededor del 20% del ejército está compuesto por mujeres y ya no están excluidas de ningún tipo de misión. La mujer ha sido aceptada en la línea de infantería y tan recientemente como en el 2016, un grupo de pioneras completó el duro entrenamiento para convertirse en la primera unidad mixta de infantería de los Estados Unidos.