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Entran en vigor los nuevos aranceles de EE. UU.: Impacto y análisis de la Sección 122

Capitolio

El panorama del comercio internacional ha dado un giro significativo esta semana. A partir de las 00:01 horas de este martes, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP) comenzó la aplicación de un arancel global del 10% a las importaciones, una medida que surge como respuesta inmediata de la administración Trump tras un revés judicial en la Corte Suprema.

Este nuevo escenario plantea retos operativos y estratégicos para empresas, inversores y socios comerciales globales. A continuación, analizamos los puntos clave de esta transición arancelaria.

El origen del cambio de aranceles: El fallo de la Corte Suprema

El pasado viernes 20 de febrero, la Corte Suprema de los Estados Unidos emitió un fallo determinante que anuló la agenda arancelaria previa del Ejecutivo. La resolución estipuló que el presidente no posee la autoridad para imponer aranceles generalizados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), marco legal que se había utilizado durante el último año.

Ante esta restricción, el gobierno ha recurrido a una herramienta legal alternativa: la Sección 122 de la Ley de Comercio.

¿10% o 15%? La situación actual de las tasas

A pesar de los anuncios realizados durante el fin de semana a través de redes sociales sobre un incremento inmediato al 15%, la realidad operativa para los importadores se mantiene en el 10% inicial.

  • Estado actual: La CBP ha confirmado que la tasa vigente es del 10%.

  • Proyección: Funcionarios de la Casa Blanca han señalado que se trabaja en una orden ejecutiva independiente para elevar la tasa al 15%, el máximo permitido por la Sección 122.

  • Vigencia: Bajo este marco legal, los aranceles tienen una duración máxima permitida de 150 días, a menos que se otorguen exenciones específicas.

Análisis de impacto en el comercio global

La reactivación de estas medidas ha generado una ola de cautela en los mercados internacionales. La principal consecuencia detectada hasta el momento es la incertidumbre operativa.

1. Reacción de la Unión Europea

Como respuesta directa, la Unión Europea ha congelado la implementación de acuerdos comerciales masivos que se habían alcanzado el verano pasado. Los legisladores europeos han calificado la situación de "caos arancelario", lo que dificulta la planificación logística a largo plazo.

2. Incertidumbre en otros socios estratégicos

Países como India, China, Suiza y el Reino Unido se encuentran actualmente evaluando sus marcos de cooperación. Dado que la mayoría de los acuerdos recientes se basaban en la ahora cuestionada ley IEEPA, existe un vacío legal que podría derivar en renegociaciones o medidas de reciprocidad.

3. Consecuencias para los importadores

Las empresas que dependen de cadenas de suministro globales enfrentan ahora:

  • Costos incrementales inmediatos del 10% en sus mercancías.

  • Dificultad de previsión, dado que la tasa podría subir al 15% en cualquier momento mediante una nueva firma presidencial.

  • Plazos cortos de planificación, debido al límite de 150 días de la Sección 122.

Consideraciones para la estrategia empresarial

Para los directivos y gerentes de logística, el escenario de 2026 exige una flexibilidad extrema. La transición de la ley IEEPA a la Sección 122 sugiere que la política comercial estadounidense continuará siendo dinámica y reactiva a los fallos judiciales.

Es recomendable que las empresas realicen auditorías preventivas sobre sus costos de importación y mantengan canales de comunicación abiertos con sus agentes aduanales para reaccionar ante la posible firma de la orden que elevaría la tasa al 15%

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